Caso real.
Cuando Chile se detuvo, Browne siguió operando.
Cuando el gran terremoto de febrero de 2010 golpeó Chile, Browne fue una de las pocas empresas del país que siguió operando: en Santiago, en todos los puertos e incluso en Talcahuano, ciudad que quedó devastada. El plan funcionó con total efectividad. Más aún: prestamos auxilio a clientes que no podían operar desde sus propias instalaciones.
2010
La continuidad ya se demostró.




